Como reparar una caldera domestica

A medida que se aproxima el invierno las calderas de las viviendas van cobrando cada vez mayor importancia en lo que respecta a la comodidad y el confort del hogar, puesto que con cada grado que disminuye la temperatura se precisa en mayor medida la función optima del sistema de calefacción del domicilio.

Dado a que durante dicha epoca del año las calderas suelen iniciar su operatividad de forma más continua y con mayor potencia, muchos de estos aparatos suelen reflejar la falta de mantenimiento y las averías que, durante otros meses del año dado al poco o nulo uso de la caldera, no presentaban.

Este es el motivo por el cual durante la epoca de bajas temperatura es la temporada donde mayor se evidencian los problemas, fallas e inconvenientes de las calderas, por lo que resulta necesario realizar un mantenimiento preventivo y periódico de dichos equipos de calefacción para poder estar completamente preparados para los meses gobernados por el frio y las temperaturas gélidas.

Para que no debas soportar un invierno incómodamente frio vamos a facilitarte en los siguientes párrafos una serie de recomendaciones y datos importantes con respecto a la reparación de las calderas y de cómo prevenir que se continúen suscitando dicho problema.

Inspección preventiva de la caldera

Como hemos explicado anteriormente, es común que lamentablemente durante la epoca donde más es necesario la operatividad de las calderas es también el momento donde más frecuente son las averías de dichos elementos vitales para el sistema de calefacción, lo cual es fácil de comprender puesto que durante el verano donde el uso de la caldera es mínimo por ello las falencias de la misma pasan desapercibidas, no obstante, cuando se requiere que dicho aparato funcione en su máxima expresión, como en el invierno, comienzan a denotarse la presencia de fallas o averías que pueden desencadenar que la caldera se estropee por completo.

Es posible prevenir que la caldera de nuestro domicilio se dañe en los meses de bajas temperaturas que es el momento en donde más necesitamos de ella, y para ello lo que debemos de hacer es evaluar de forma periódica el funcionamiento, los componentes y las partes de la caldera mediante una revisión preliminar y preventiva de este elemento.

Muchos pueden pensar que si la caldera funcionaba perfectamente la última vez que fue utilizada, es probable que cuando volvamos a requerir de su operatividad la misma continúe operando de manera óptima, sin embargo, en ocasiones si el periodo de inoperatividad de la caldera es muy prolongado durante dicho momento en el que no se encuentra funcionando puede que algún componente o pieza de dicho aparato se averíe por la falta de mantenimiento.

Una de las maneras de inspeccionar el funcionamiento de las calderas sin tener que recurrir a la revisión profesional de un especialista en sistema de calefacción es encendiendo la misma de forma mensual o periódica incluso si no necesitamos de la climatización otorgada por estos aparatos con el objetivo de determinar sin continúa funcionando.

Problemas más frecuentes de las calderas

Con las calderas sucede lo mismo que con otros electrodomésticos o aparatos domésticos, es decir, las averías de dichos dispositivos siempre tienen una causa muy frecuente o reiterativa, y en el caso de las calderas existen al menos tres inconvenientes muy usuales que son los responsables de la mayoría de los fallos o problemas que poseen estos electrodomésticos destinados a generar la calefacción requerida en el hogar.

No se debe ser un experto en fontanería o en sistemas de calefacción para comprobar que efectivamente la caldera se ha estropeado, ya que existen señales muy evidentes que expresan de forma notoria que la caldera no está funcionando apropiadamente. En el caso de las calderas que producen agua caliente notaremos como paulatinamente la temperatura de este líquido va descendiendo dejando de ser el agua climatizada que tanto necesitamos en el hogar. Por otro lado, otra de las formas de saber que la caldera necesita una reparación o recambio de piezas es al escuchar que la misma genera sonidos extraños o produce gases y emisiones indebidos.

Igualmente, cuando enciendas la caldera y notes que el ambiente en tu hogar continúa siendo muy frio debes saber que estas ante un signo inequívoco de que la caldera se encuentra estropeada. Ahora bien, la causa más común de estos problemas suele hallarse en la bomba de la caldera, la cual con el paso del tiempo tiende a desgastarse mermando por completo su funcionamiento.

El segundo problema más frecuente que desencadena la avería de la caldera son los problemas con las válvulas de estos aparatos de calefacción, lo cual provoca la fuga de agua o gases de la caldera y es muy fácil evidenciar dicha falla puesto que encontraremos cerca de las inmediaciones de la caldera un deposito o charco de agua provocado por la pérdida de agua proveniente de la válvula de seguridad estropeada.

Inconvenientes con la presión de las calderas domesticas

Los inconvenientes anteriormente descritos suelen requerir la sustitución o remplazo de las válvulas o de la bomba dañada, lo cual es un procedimiento que preferiblemente deberá realizar un profesional para evitar cualquier tipo de accidente que puede presentarse ante la manipulación de la caldera. No obstante, existen problemas que no requieren de la compra de un recambio y que además pueden ser solventados por los usuarios sin tener que contratar la mano de obra de un profesional, este es el caso de las bajadas de presión de las calderas el cual es una de las fallas más habituales.

Las bajadas de presión no deben ser comprendidas como una avería ya que en realidad representan simplemente un desajuste del sistema regulador de presión de la caldera, es por ello que la solución a este inconveniente es rápida y sencilla. Para detectar la presencia de esta falla debemos revisar el manómetro que posee la caldera y revisar las instrucciones del fabricante de la caldera para determinar si la presión se encuentra en los valores recomendados. En el caso de que el manómetro indique un nivel de presión inferior al que recomienda el fabricante de este producto solo se deberá ajustar la presión mediante las válvulas hasta alcanzar las cifras ideales y la caldera volverá a funcionar apropiadamente.